TURISTEANDO EN CHILE

Tengo varios amigos a la espera de algunos tips para sus vacaciones venideras en Chile; y lo prometido es deuda. No es mucho lo que puedo recomendar porque mis visitas al país vecino estuvieron más direccionadas al límite cordillerano que a su capital y al mar, pero aquí va mi intento: mezcla de mi breve experiencia personal y de lo que me contaron lugareños.

¿Qué me gustó de Chile? Su contraste de modernidad e historia. La vocación de servicio de quienes trabajan en el rubro gastronómico y hotelero. La fraternidad con el país yankee que te permite darte esos gustitos chatarra sin viajar al hemisferio norte. Sus montañas (de las que no creo hablar en esta nota) y, casi en primer lugar: las paltas.
Sí, las paltas. Qué pena no poder cruzarlas en la frontera porque me traería una valija llena. Son enormes, cremosas y aprendí que se las puede combinar casi con cualquier comida. ¡Incluso en panchos y hamburguesas! Aunque suene chocante no dejen de probarlo. Y de postre, para los dulceros, un Súper 8 o helado de chirimoya y lúcuma (dos frutas de origen andino muy nutritivas) y manjar blanco (un dulce de leche chileno).

 

Los maricos, pescados, el ceviche y el pisco también son un deleite nacional. Los últimos dos serán víctimas del eterno debate de posesión entre Chile y Perú. Personalmente, me gustaron en ambos lugares, así que… ¡más para mí!

 

Para los que se mueven por la línea de los hostels, van a encontrar innumerables opciones. En Santiago los mejores barrios para alojarse siendo turista son Bellavista, Las Condes y Vitacura (los dos últimos están un poquito alejados, pero el subte acerca). En Valparaíso siempre me aconsejaron que busque por el cerro Concepción, el cerro Alegre y cerro Cárcel.
Lo lindo de este país es su cercanía entre las grandes ciudades. En una semanita se pueden visitar Santiago, Viña del Mar y Valparaíso tranquilamente, un ratito en cada lado. Incluso el que elija hacer base en Santiago puede viajar por el día a la costa en bus y volver.
 

 

Qué visitar en Santiago. La plaza de armas. El cerro San Cristóbal que está en dirección a la Moneda y el cerro Santa Lucía que está cerca de Bellavista, y este barrio es una opción para quienes buscan un poco de vida nocturna. El barrio Italia, espera con su cultura, gastronomía y ambiente vintage; tiendas de diseño y arquitectura tradicional.
Qué visitar en Viña. El que aprecia el ocio al aire libre tendrá para darse una panzada. Entre otras muchas propuestas destaco: el parque Quinta Vergara (que reabre sus puertas el 14 de marzo finalizados los preparativos del Festival de la Canción), el reloj de flores a los pies del Cerro Castillo y la plaza de los héroes junto al mar. Y, en su costa, los distintos balnearios para ir alternando durante la estadía. El barrio Reñaca y su playa ¡sí o sí! Y para salir del recorrido habitual, Cocón, que se puede ir en bus desde Viña, aquí un poco más de info para que se tienten: http://www.chile.com/cocon.

 

Qué visitar en Valpo. Todos los cerros desprenden un encanto especial y algunos ¡incluyen ascensor! La belleza de este paseo está en caminar sin apuro, sin itinerario fijo y ver a dónde nos lleva la próxima subida empedrada. Cafés y restaurantes, puestos de suvenires, arte y artistas callejeros y una amplia vista al puerto para la postal casera. Un dato gourmet: el restaurante J. Cruz que se atreve a declarar que no visitarlo es como nunca haber pisado Valparaíso. Háganle caso ¡y pidan una chorrillana! El museo “La Sebastiana”, una de las casas de Pablo Neruda aguarda a los lectores de sus poemas (Ferrari 692; lunes cerrado). A 80km de Valpo se encuentra la playa Zapallar destacada por sus edificaciones, jardines y paisajes; uno de los centros de veraneo más exclusivos del país. 

Y para ir cerrando un último dato: En estas tres ciudades se puede hacer el Walking Tour donde se van recorriendo a pie los distintos puntos clave y sólo se abona una propina según criterio. Lo que sugieren es $5000 chilenos aproximadamente. El único detalle es que el tour es en inglés.

 ¡Vale aclarar! Que en estas tres ciudades chilenas hay mucho, y mucho más por conocer. Este es un simple resumen de los paseos cortos y cercanos que se pueden hacer en una semana o fin de semana largo, priorizando la naturaleza y sin volver a casa endeudados. Espero que a alguien le sirva y el que quiera compartir más información ¡bienvenido!

Saludos y buena semana 🙂

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